Cuando falla un servicio fundamental de modo inesperado

Europa está en caos, los aeropuertos cerrados y todas las empresas se han visto afectadas, en nuestro caso tenemos gente que no ha vuelto de un viaje, personal que no ha podido asistir a un cliente y los planes en el alero, y eso que debemos ser de los que menos impacto hayan tenido.

Es un gran ejemplo de como la supresión de un servicio (la interconexión por avión) provoca un impacto brutal e inesperado, y casi nunca se ha gestionado el riesgo, ¿quién tiene controlado que personal viaja cada fin de semana y  donde ha ido o como planea volver? Muy pocos tenemos ese nivel de prevención.

Un volcán entra en erupción en Islandia el jueves y entonces el lunes puede que dos personas críticas en su organización se hayan quedado incomunicadas en Roma, Londres o Paris. Suponga que son sus administradores de los sistemas de almacenamiento y que ha ocurrido un imprevisto, todas las aplicaciones de negocio se paralizan y su empresa se detiene.

La probabilidad de que ocurra esto, es evidentemente muy baja, ¿un 0,1% o un 0,01% de probabilidad de que las dos personas que necesita estén de viaje en el extranjero el mismo fin de semana? Multiplicado por el número de empresas que hay en España me dice que hoy varias compañías están en el alero.

Desde luego este tipo de situaciones son extremas, y gestionar pensando en ellas es exagerado, pero demuestra la vulnerabilidad latente no gestionada en las organizaciones.

Por cierto, viendo las consecuencias de si cierra el espacio aéreo, ¿han pensado en lo que ocurrirá el día que falle Internet a nivel europeo?

¿Imposible? ¿improbable? No, ustedes y yo sabemos que ocurrirá algún día porque ya nos lo dijo Murphy… 🙂

PD: La foto es de una erupción en Tonga, no he encontrado una de Islandia sin copyright
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