La competencia no existe para el aceite de oliva

Otra increíble decisión de política proteccionista, aunque está vez es el Tribunal Supremo quién es responsable.
El tribunal autoriza a que el cartel de productores de aceite CECASA (Compañía Española de Comercialización de Aceite, S.A.) adquiera stocks cuando haya sobreproducción para evitar la caída de los precios y lo venda posteriormente a mayor precio, se supone que actuará como “estabilizador” de precios, pero a mi me parece extrañamente similar a un intento de manipular el mercado.
Si el sector agrícola no estuviera fuertemente subvencionado por la PAC esto ya sería de por si grave, pero esta conducta no es demasiado comprensible, si los productores no quieren vender bajo un precio determinado pues que almacenen ellos mismos, evidentemente es un intento de concertación porque de otro modo uno acumularía el coste de este stock (hasta un 20%).
Las medidas proteccionistas como está son incentivos contra la evolución de las empresas, los productores deberían adaptar sus modelos de negocio, trabajando para exportar excedentes, para producir derivados o para optimizar la producción a la necesaria al menor coste posible, con esta medida estamos promoviendo que acuerden un precio suficiente para que el consumidor pague las ineficacias de los peores.
Lo peor es que esto es una medida temporal, mientras no tengan competidores externos todo funciona, en cuanto alguien nuevo entre al mercado le están dando una puerta de entrada fantástica dándole espacio para competir en precio.

La UE prohibe los “distribuidores virtuales”

En una sorprendente decisión (ver aquí la noticia) la UE ha decidido prohibir que un distribuidor venda productos (por ejemplo en eBay) si no tiene un local físico.

Supuestamente los consumidores se ven perjudicados al no disponer de un centro físico al que poder recurrir, pero sobre todo las cadenas de lujo se quejan de la ventaja de no tener que sufragar los costes de las tiendas y las promociones.

Puedo entender el intento de proteger a las cadenas de lujo, pero esto se puede aplicar también a cualquier otro mercado (operadores de telefonía, empresa de software) del mismo modo, cuando tuve problemas con mi contrato de Jazztel no tuve a donde ir a protestar más que al telefóno.

La excusa es pobre, no le veo la ventaja de que quien me vende tenga un local en Oslo si yo compro en Madrid, es una absurda barrera de entrada, lo único que exigirá es abrir un local en el pueblo más remoto posible para reducir costes.

Es cierto que en ciertos productos muchos consumidores vamos a las tiendas a verlos y decidir la compra para posteriormente adquirirlos por Internet, la tienda soporta el coste de la presencia y el servicio pero pierde la venta, pero este problema lo produce la mala gestión del canal de distribución del fabricante. Para mi la solución no es que la ley prohiba este modelo de negocio sino que el fabricante compense a los distribuidores que cumplen la función de relación con el cliente y sirven de “marketing” sobre los que solo distribuyen por Internet.

El modelo no debería ser tan dificil, averiguar donde se entregan las ventas online y entregar parte de los beneficios obtenidos en ellas a las tiendas de la zona, los distribuidores compraran pagando un ligero plus y el fabricante fomenta que cada uno optimice su proceso de negocio. Exige más gestión pero potencialemente beneficia a ambos modelos de negocio.

Todavía no tengo claro en que acabará esto, los medios para salvar esta normativa son muchos y el alcance si se hace para todos los mercados y no solo el lujo es brutal. Desde luego es una medida proteccionista de un modelo de negocio concreto y que pretende beneficiar precisamente a quienes menos evolucionan sus modelos de negocio.

Por desgracia, las empresas y los políticos siguen creyendo que prohibir es el modo de adaptarse a Internet. Mientras tanto la legislación bancaria no ha sido modificada a pesar de habernos metido en una crisis demencial por su mala política de riesgos.

Lobbies 2 – Consumidores 0

Otros enlaces:

SOA: Para empresas grandes o dinámicas

Voy a resumir parte de una interesante (y extensa) discusión sobre SOA que hemos mantenido en el grupo SOA de linkedIn.

La discusión surge a partir de un post de Mike Davis (creo que éste) que afirma que las pequeñas empresas (principalmente las nuevas) tienen ventajas para adoptar SOA dado que al tener menos sistemas el esfuerzo de integración es menor y se pueden centrar en los beneficios y no en las complejidades.

En general, mi experiencia es que implementar tecnología, procesos, procedimientos, etc. es mucho más fácil en una empresa en creación (recuerdo que llegamos a implementar SAP casi completo en seis semanas para una empresa “punto com” hace años) porque no hay resistencias al cambio, no hay sistemas con los que integrarse y el histórico de datos y manías de la empresa es muy reducido. No creo que sea algo especifico de SOA realmente. Creo que una empresa en nueva creación debe aprovecharse de las propuestas más novedosas para obtener de su flexibilidad una ventaja competitiva. Así pues, si está usted creando una nueva compañía donde los sistemas de información son relevantes, aplicar SOA es una buena idea a priori.

Esto puede extrapolarse a las empresas más dinámicas respecto del cambio, hay compañías que desde llevan en su ADN el dinamismo para aplicar de novedades (Amazon, Google, etc.) y pueden aprovecharse de ello para implantar los nuevos paradigmas de gestión (en tecnología o en cualquier otra área) sumando factores a su ventaja competitiva.

Si su empresa es capaz de avanzar más rápido que los demás, SOA es un vehículo sobre el que recorrer su camino.

SOA para PYMES

La otra parte de la discusión fue si SOA es aplicable en PYMEs. El primer punto a discutir es que es una PYME, aquí nos suelen fallar siempre los términos, no voy a discutir sobre ello porque es subjetivo, a partir de aquí me refiero como PYME a una empresa que pretende facturar (valen los proyectos) o factura más de dos millones de euros anuales y menos de sesenta, que tiene sistemas de información propios para la gestión de su negocio y para la que los proyectos de TI de un millón de euros o más son decisiones que recaen en el director general por el impacto en la cuenta de resultados y por ser una inversión estratégica, es decir, las empresas que tienen presupuestos de TI suficientes como para que implantar SOA pueda ser una decisión del CIO no cuentan. Las más pequeñas tampoco, la tecnología en ellas se decide en función de otro tipo de parámetros.

El problema es el coste de entrada

Para mi SOA no es fácil de implementar en PYMES, considero que SOA tiene “un coste de entrada” nada despreciable, exige aplicar metodologías de diseño, seleccionar herramientas que faciliten la integración y pensar siempre en el medio y largo plazo en cada nueva decisión. No es tanto un problema de coste por “adquirir” herramientas (que también podría) sino que exige que el departamento de tecnología trabaje de un modo más formalizado y participe en los planes de negocio.

Además SOA exige una cualificación mayor al departamento de tecnología, un director de TI con visión de negocio (es inviable implantar SOA en la típica compañía donde el director de TI es el responsable de compras o el de finanzas), analistas senior (al menos uno) involucrados en los procesos de negocio, un departamento de técnicos, infraestructuras más sólidas. Todo ello precisa de una masa crítica en tecnología que no todas las compañías tienen, una empresa puede facturar tres millones de euros y tener estas capacidades, pero son una minoría de ellas.

Hay quien dice que SOA es para cualquiera, o no hablamos de lo mismo, o no se que están ofreciendo. Porque una PYME puede extraer beneficios del uso de SOA, desde luego, pero en muchos casos el coste es superior a los beneficios, que además son en su mayoria intangibles dificiles de cuantificar. Implantar SOA debe corresponder a una estrategía que persigue beneficios concretos, no un dogma. Para una PYME de de 10 millones de euros de facturación, solo 100.000 € es un 1% de su negocio. Conseguir ese incremento de margen no es tan obvio como para hacer actos de fe.

SOA es una arquitectura, no un producto

Parte de la discusión nos llevó a definir a que nos referimos con SOA. Aquí hay un error repetitivo, lo he visto en discusiones con clientes y en el debate que tuvimos en linkedln.

SOA es una arquitectura, o una filosofia de diseño sobre todo. no una serie de tecnologías concretas. Hay quien puede decir que si una empresa desarrollara un web service que recibe los pedidos de churros de los bares de Madrid y entregarlos es una churreria con una implantación de SOA. Es un error de base, una churreria con un web service es solo eso, implantar SOA no es usar una u otra tecnología relacionada con SOA (BPM, Web services, Enterprise Bus, etc..) sino disponer de una infraestructura de sistemas de información integrada que permite componer servicios y/o procesos entre diferentes aplicaciones, sistemas e incluso compañías.

Ejemplo SOA

En mi opinión si una empresa es “pequeña”, tecnologicamente hablando, debe basar sus sistemas de información en un socio tecnológico fiable (SAP, Microsoft, Oracle por decir los clásicos) y obtendrá una arquitectura “ready for SOA” que le permitirá integrarse con sus clientes y proveedores, y además trae “de fábrica” las ventajas de diseño de SOA ya que estos proveedores implantan gran parte de la filosofía SOA en sus soluciones, la llamen así o no.

Las empresas más grandes no tienen la “fortuna” de poder delegar sus sistemas en un proveedor preferente, porque habitualmente no hay uno que por si solo cumpla sus requisitos, por ello tienen que afrontar el desafío de aplicar SOA a su propio modo si quieren obtener los beneficios prometidos.

En este artículo me he dejado (intencionadamente) los prometidos beneficios de SOA, hablaremos de ello otro día… 🙂