BPM: Walking dead

Este artículo está inspirado en este otro que me ha encantado (“BPM must die”) y aunque no creo que el mundo BPM sea (todavía) un muerto viviente es evidente que existen aspectos que te pueden hacer pensar algo parecido.

El mundo BPM sigue creciendo, se hacen más proyectos, existen más tecnologías y se ha convertido en un “trending topic” para todos los grandes vendedores de la industría, SAP, IBM, Oracle, Microsoft, Software AG… todos tienen planes para el BPM, soluciones, productos y entre los pequeños vendedores hasta los productos más peregrinos (gestores documentales, herramientas de informes, herramientas de desarrollo web) le han dado una mano de pintura a sus productos para decir que son BPM.

A pesar de ello, en el mundo de la empresa “mediana” BPM no despunta con la brillantez que se le esperaba, incluso en las grandes corporaciones los proyectos se siguen basando en tecnologías que parecen “obsoletas”.

¿Cuál es el problema?

Confusión

Ya he hablado anteriormente de este tema, y lo explico en cada cliente. BPM es a la vez, analizar y modelar, modificar procesos, implantar procesos diferentes o copiar los de otro competidor, automatizarlos, vigilarlos o adquirir soluciones “best-of-breed” con procesos preimplantados como SAP ERP, Siebel…

Esto dispersa a los clientes, oyen hablar de BPM, quieren aprender algo y los primeros a los que ven les llevan hacia uno de los posibles caminos que no es el que ellos necesitan, al confundirlo todos como lo mismo entonces no toman ninguno de ellos.

El bálsamo de Fierabrás o el charlatán de feria

“BPM es para cualquier empresa”, “Todo el mundo necesita un BPM”, “Nuestras soluciones le ayudarán a mejorar”, “Ahora es posible XXX”.

¿Les suena? He debido tener una veintena de discusiones en foros varios sobre este tema, nada es para todo el mundo a priori y en cualquier caso. Aunque es posible engañar a alguna gente con ese discurso lo que realmente consigues es perder la credibilidad con una amplia mayoría que ven ese discurso como lo que coloquialmente llamamos “vender la moto”.

Cada fracaso suma por diez éxitos

Hay demasiados casos de malas implantaciones de BPMS, o de proyectos de cambio de procesos (BPM) que no han dado frutos o han sido muy modestos. Hay al lado de ellos una amplía variedad de éxitos, en mayor o menor medida. Pero cada vez que alguien “sobrevende” un proyecto o fracasa en los resultados por enfocar el problema hacia donde no debía se produce un efecto de expulsión de nuevos proyectos. Sumen además la elevada atomización de las herramientas SW, al no haber un vendedor masivo (como fue SAP en ERP por ejemplo) no tienes una visión de que este habiendo éxitos.

No lo llame BPM si es un proyecto TI clásico

Un proyecto BPMS suele tener un proyecto TI dentro, un proyecto TI tiene desarrollo en mayor o menor medida, pero hay muchas empresas que venden al cliente un proyecto BPM y al final hacen un proyecto de desarrollo TI con un BPMS dentro. El resultado es que debido a errores en el proyecto de desarrollo (“la aplicación es lenta”, “el sistema es rígido”, “los requisitos no se cumplen”) el fracaso se achaca al enfoque BPM.

Todo ello sumado a nuevas confusiones (Tal como dice el artículo que enlazo antes, Forrest, Garnet & Co tienen algo de culpa) al crear nuevos conceptos o añadir aún más cosas hacen que el problema se incremente.

Aún así y con todo, el mundo BPM sigue creciendo, esperemos que no para morir de éxito. No descarto una refundación de las ideas bajo otro paradigma o la absorción del concepto “business process” dentro del resto de proyectos y herramientas. Cuando todo esté enfocado a procesos de negocio dejará de tener sentido hablar de BPM como tal de modo independiente, pero este seguirá estando allí.

¿Seguirá caminando como un zombi muerto o será el resultado de una evolución a algo mejor?

El tiempo lo dirá. 🙂

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