Hágalo y no se queje tanto

Aunque copiar está muy feo voy a copiar tal cual un fragmento que he leído reproducido en el blog Lo Pienso Lo Escribo.

¿Estás dispuesto a hacerlo?

“En un seminario en el que yo hablaba sobre el concepto de proactividad, un hombre dijo:

– Stephen, me gusta lo que dice. Pero las situaciones difieren entre sí. Por ejemplo, mi matrimonio. Estoy realmente preocupado. A mi esposa y a mí ya no nos unen los antiguos sentimientos. Supongo que ya no la amo, y que ella ya no me ama a mí. ¿Qué puedo hacer?

– ¿Ya no sienten nada el uno por el otro? – pregunté.

– Así es. Y tenemos tres hijos, que realmente nos preocupan. ¿Usted qué sugiere?

– Ámela – le contesté.

– Pero le digo que ese sentimiento ya no existe entre nosotros.

– Ámela.

– No me entiende. El amor ha desaparecido.

– Entonces ámela. Si el sentimiento ha desaparecido, ésa es una buena razón para amarla.

– Pero, ¿cómo amar cuando uno no ama?

– Amar, querido amigo, es un verbo. El amor, el sentimiento, es el fruto de amar, el verbo. De modo que ámela. Sírvala. Sacrifíquese por ella. Escúchela. Comparta sus sentimientos. Apréciela. Apóyela. ¿Está dispuesto a hacerlo?

En la gran literatura de todas las sociedades progresistas, se habla de amar, del verbo. Las personas reactivas hablan del sentimiento. Ellas se mueven por sentimientos. Hollywood, por lo general, nos convence de que no somos responsables, de que somos un producto de nuestros sentimientos. Pero los guiones de Hollywood no describen la realidad. Si nuestros sentimientos controlan nuestras acciones, ello se debe a que hemos renunciado a nuestra responsabilidad y que permitimos que los sentimientos nos gobiernen”.

Más en “Los siete hábitos de la gente altamente efectiva“, de STEPHEN R. COVEY

Además de la aplicación para el caso descrito de las relaciones personales (que me parece muy inspirador), ¿Cuánta gente se queja en en las empresas de que no trabaja mejor porque no siente que la empresa le aprecie?

Tener los mejores ingredientes no es suficiente para hacer un buen cocido

Atletico Madrid 99/00Esta fotografía es del atlético 1999/2000, la famosa plantilla del descenso, en aquella época Claudio Ranieri era el entrenador. La plantilla quedo formada por: Carlos Aguilera, Ayala, Bejbl, Rubio, Baraja, Chamot, Pablo García, Capdevila, Correa, Gamarra, Gaspar, Juanma, Pepe Domingo, Marcos Márquez, Gustavo, Hasselbaink, Hugo Leal, José Mari, Kiko, Lardín, López, Luque, Molina, Mena, Njegus, Pilipauskas, Paunovic, Roberto, Santi, Solari, Toni, Toni Giménez, Venturin y Valerón.

Recuerdo que al principio de aquel año pensaba que el atlético tenía uno de los mejores equipos de los últimos años (en negrita los que recuerdo como más destacados).

He recordado aquella situación por la actual situación de los Lakers en la NBA, justo cuando han fichado una de las mayores estrellas como Howard y su equipo parecía mucho mejor que el año anterior.

Esta situación no es exclusiva del deporte, aunque es donde más fácil se puede observar a mi me parece muy habitual en el mundo empresarial.

¿Se diferencia mucho esta situación de los continuos fracasos de Microsoft en su estrategia online?

¿Es que Microsoft no tiene el know-how o la capacidad o el dinero para romper el mercado de servicios de internet?

¿Qué le faltaba a HP para haber sido un líder en la producción de tablet o de teléfonos móviles?

¿Por qué Nokia o Blackberry de repente pasan de líderes admirados a fracasar en el siguiente cambio?

¿Qué le paso a Myspace, Skype en el momento cumbre de sus aspiraciones?

Los proyectos a veces fracasan de modo inexplicable, las decisiones que parecen óptimas a priori, las personas seleccionadas, los cambios introducidos, los objetivos perseguidos de repente o bien se complican por apariciones disruptivas de competidores o simplemente se derrumban de modo inexplicable.

O incluso, a veces, esto le pasa a países. O tal vez es que elevamos idolos con pies de barro, en deportes, empresas y países.

No me hagan perder el tiempo por no trabajar

Homer recibiendo una llamada Hay pocas cosas más desagradables que cuando otro te hace perder el tiempo porque no ha querido trabajar antes. Los comerciales somos “ladrones de tiempo”, robamos tiempo a personas que no nos conocen para que nos conozcan y personas que no han pensando comprar algo explicándoles nuevos productos. Es inevitable, los compradores consienten en la medida en que a la larga consideran que les es rentable conocer nuevos proveedores y productos.

Pero en ocasiones el robo de tiempo es manifiesto. Es habitual recibir llamadas “a puerta fría” preguntando para ofrecerte productos al tun tun, también se hacen llamadas de prospección para presentarte a potenciales clientes. En estos casos se exige cierta indulgencia, no hay mucho más que hacer cuando tienes una guía de telefónos y un producto que quiere solo una minoría.

Yo también he metido la pata haciendo perder miserablemente el tiempo por proponer a algún cliente productos que no tienen que ver con sus necesidades, debido a no informarme debidamente antes sobre ese cliente o en ocasiones mi producto. Pero cuando esto alcanza dimensiones gloriosas es cuando haces una campaña de marketing.

Recuerdo que hace un par de años Movistar me envío por correo una publicidad de un combinado de productos fantástico, donde me daban un contrato 3G-móvil a mucho mejor precio que el que yo tenía de Vodafone, solicite el alta y me di de baja de mi anterior contrato. Semanas después Movistar cuando reclamaba el retraso en recibir mi dispositivo 3G me comunicaron que no podían darme de alta porque no cumplía un requisito que no tuvieron en cuenta a la hora en enviarme la publicidad ni tramitar el alta (eso fue glorioso).

Hoy me ha pasado algo parecido, pero esta vez tengo los correos para que lo disfruten. Hace una semana recibí una invitación a una presentación online del Lanzamiento Virtual de Microsoft Dynamics NAV 2013. Observen el destinatario (tachado) porque es importante, me lo enviaron a mi cuenta de gmail.

Evento de Lanzamiento Microsoft Dynamics NAV 2013

En mi actual empresa nos dedicamos a implantar SAP ERP, pero también en ocasiones algún cliente al que no le encaja SAP o quiere tomar una decisión nos solicita asesoramiento por nuestro know-how en el ámbito de soluciones ERP. De modo que el evento me era doblemente útil, para conocer a la competencia y para poder asesorar futuros clientes. De modo que solicite mi inscripción.

Pocos días después recibí esta respuesta:

Respuesta al correo de inscripción

Es comprensible que un evento profesional restrinja la inscripción, y hacerlo por medio de la dirección de correo es lo más cómodo, los recursos son limitados y prefieres que se inscriban posibles clientes que desconocidos. Pero hay un matiz señores/as, ustedes me habían invitado a esa dirección. Yo filtro todas las bases de datos de correos antes de hacer convocatorias precisamente por eso, no invito a quien no quiero que asista. Esta es mi respuesta.

Buenos días

Me parece muy razonable su postura, pero en ese caso no tiene sentido alguno que me hagan llegar la invitación a mi correo personal.

Si me invitan personalmente, me inscribo personalmente. Cuando yo deseo filtrar asistentes a mis eventos, cosa que también hago, me tomo la molestia de revisar la lista de correos que voy a invitar.

No es tan complicado buscar los correos de gmail de su base de datos y eliminarlos del mailing, diferencia un spam de una convocatoria.

Gracias, y buenos días de nuevo

Si, podría inscribirme de nuevo con mi dirección profesional (o utilizar una falsa). Pero francamente, que te digan que no dos veces es algo a lo que solo me arriesgo cuando tengo mucho interés.

No me parece mal que no me quieran, pero no me molesten. 🙂

HP: Deshaciendo el camino otra vez

HP el ave Fenix

Rumores sobre la posible vuelta atrás de HP en su estrategia vendiendo EDS.

No es la primera vez que HP hace una vuelta atrás o se anuncia algo al respecto.

Parece extraño volver a ser una compañía de producto, sería dejar de querer ser IBM para intentar ser Oracle. Un giro estratégico bastante importante. Lo que parece claro es que o HP no está seguro a donde quiere ir o al menos el mercado no lo tiene claro.

Echemos a los abogados

La situación en el mundo de la tecnología está alcanzando límites absurdos en relación a la aparición constante de abogados. No voy a entrar en las peleas del mundo de los contenidos con el mundo de Internet o las absurdas posiciones de las discográficas, que es un tema ligeramente diferente donde no solo los abogados son culpables de hacer idioteces.

En los últimos tiempos son numerosas las situaciones donde compañías tecnológicas están luchando más en juicios que en laboratorios de I+D o en el mundo del enfrentamiento comercial.

  • HP vs Oracle por el soporte de Oracle para Itanium. Cierto, Oracle ha dejado en la estacada a HP con un acuerdo previo pero no se debería haber llegado a esta situación.
  • SAP y Oracle luchando por el uso indebido de documentación, si bien este caso tiene cierta justificación, cinco años de pelea por una subsidiaria cerrada y 400 millones de indemnización es absurdo.
  • Apple y Google luchando por comprar las patentes de Kodak, las patentes están publicadas, es lógico pagar por su utilización y que poseerlas tuviera cierto valor económico, ¿pero que le aporta a Google o Apple estas patentes ya conocidas? Solo defensa legal en juicios absurdos. Al igual que en el caso de Nortel enterraran miles de millones que podrían dedicar a inversión en adquirir patentes para que sus abogados tengan armas en juicios.
  • Apple y Samsung tienen un juicio abierto por patentes sobre el iPhone cuando Samsung fabrica el 70% de los componentes del iPhone. Ambas compañías ganan dinero juntas y se necesitan mutuamente, también compiten, pero mientras tanto un montón de abogados que no aportan nada al producto final están creando una guerra legal desgastando relaciones y provocando riesgos financieros al que pueda perder.
  • Facebook y Yahoo llegan a acuerdos PARA NO DEMANDARSE MÁS.
  • Mientras HTC, Intel, Facebook dedican a su vez toneladas de dinero en compras de patentes, no compran el derecho de usarlas (que tendría lógica si les sirven) sino su propiedad.

¿Merece la pena todo esto?

¿A quién benéfica esta pelea?

Para los accionistas todo esto es un riesgo innecesario, una compañía que hoy es valiosa y tiene un buen catalogo de productos y clientes se puede encontrar mañana con una demanda multimillonaria que en algunos casos puede poner en riesgo el futuro de la compañía.

Los clientes nos vemos perjudicados porque las compañías invierten en abogados, juicios, compras absurdas para defensas legales, posponen desarrollos o abandonan negocios para no verse inmersos en amenazas legales si tu producto se parece demasiado a copia algún detalle como la posición del menú o los gestos del usuario. Queremos productos mejores, y no queremos que nos cobren de más para destinar esos fondos a las peleas legales.

La innovación se ve limitada, ¿quién puede hoy crear un Microsoft, Apple, Google u Oracle para competir con ellos? ¿Cuánto tardarán sus inmensos y absurdamente prolíficos departamentos de abogados en demandarte si supones la más mínima competencia y tienes éxito? Es divertido ver la preocupación que existe para proteger legalmente páginas web que comparten contenidos. La gran cantidad de demandas se ven en otros entornos, obligación de pago por uso de patentes, amenazas por derechos de código de programación.

Los empleados de tecnología incluso vemos limitada la movilidad laboral, algunas de estas empresas amenazan con enviarte a sus abogados si te pasas a la competencia y te llevas en la cabeza algo de tu know-how.

Hemos caído en manos de los abogados y si no le ponemos coto dejaremos que colapsen el mundo de la tecnología, uno de los pocos reductos donde generan riqueza a futuro para mantener el sistema económico en marcha.

Echemosles.

¿Sabes qué son 500 abogados en el fondo del mar?

Un buen comienzo

Aclaración.

Este artículo lo tenía escrito antes de ESA noticia, a ver si tengo un rato para hablar sobre ella.