Neutralidad de red o competencia

A vueltas con el problema de la neutralidad de la red de nuevo, en un artículo de Enrique Dans sobre las restricciones que AT & T hace a la aplicación de comunicación de Apple Facetime.

De modo preferente estoy a favor de la neutralidad de la red, creo que las restricciones de uso deben de ser las mínimas posibles. Pero pensemos en el origen de este concepto, en el mundo Internet la neutralidad de la red inicialmente fue una solución técnica. Los paquetes viajan todos sin preferencia de tipo, origen o destino. Simplifica la gestión y el crecimiento de la red de un modo heterogéneo. Después se ha demostrado que esta solución técnica tuvo además beneficios empresariales pero también tenemos que tener en cuenta que la neutralidad de la red choca con los sistemas de calidad de servicio y rendimiento (en una red absolutamente neutral al estilo inicial Youtube o la difusión de multimedia en general habría sido muy difícil).

Imagen de Facetime de la web de Apple

Personalmente creo que la neutralidad de red absoluta nunca ha existido en el mundo móvil, y que además tiene sentido que sea así, en un mundo de comunicaciones más caras y limitadas que el cable clásico no podemos solventar los problemas de rendimiento solo por fuerza bruta.

Si salimos del mundo Internet el asunto realmente importante es la competencia, la neutralidad de la red es un modo de garantizar competencia libre entre empresas proveedoras de aplicaciones o servicios en Internet. Ahora, ¿afecta a la competencia la restricción de AT&T?

No estoy seguro de las condiciones concretas de AT&T, pero por su documento entiendo que al igual que hacen en España muchas operadoras las aplicaciones de videollamada o voz-ip no pueden utilizarse en las redes 3G (el argumento de que las permiten en WiFi es divertido, faltaría más que me limites lo que hago en otras redes). Las operadores impiden que otras aplicaciones compitan con ellas en comunicación de voz/video usando sus propias redes. Suena lógico, el contrato que firmas con la operador dice que los servicios de llamada de voz y llamada de video se cobran según un plan concreto y las aplicaciones propias del operador. Rompe la neutralidad de red (de modo evidente) pero si alguien quiere competir con ellos (skype) puede tejer sus propias redes de datos y proveer el servicio (montando otra operadora o con el modelo Fon).

Dejando de lado la competencia entre empresas de SW y empresas de telefonía (no puedes competir conmigo usando mis propios recursos, si queremos romper la situación que los operadores de datos se separen de los servicios de voz y video). ¿Impide a FaceTime competir la restricción de AT&T con otras aplicaciones?

No, rotundo, los usuarios pueden usar FaceTime en WiFI (¿gracias?) y en redes 3G igual que pueden usar las aplicaciones de otros proveedores. AT&T no perjudica a FaceTime, al contrario, abre parcialmente su red bajo ciertas restricciones (que efectivamente son hipócritas y paternalistas).

En el debate de la neutralidad en ocasiones se está en un modelo dogmático.

Anuncios

Las Falacias de los Defensores de la Propiedad Intelectual

by Jesús Fernández-Villaverde on 24/03/2012

La verdad es que los pesados de los “derechos de autor” me tocan las narices cada vez más, por decirlo así de sencillo y de claro. No se que me molesta más: si su farisea moralina o su falta de conocimientos de economía.

Ayer Samuel Bentolila ponía un link a la columna en FT donde se hablaba de mi post con Luis sobre la consolidación fiscal y explicaba que si no salía, se pusiera el título del artículo en Google y que se iba a él. Alguien nos entró a protestar con el argumento que con ello fomentábamos la piratería intelectual. Cuando le respondimos que esto era una bobada, porque FT te deja mirar un número de artículos gratis al mes sin tener que pagar, primero nos dijo que a FT eso no le hacia gracia ya que quiere que uno se registre primero (lo cual es irrelevante; un lector, PVN, lo explica muy bien en otro comentario que además clarifica que nuestro protestón no sabe lo que es un caché) y segundo entró en una diatriba de cómo el sistema actual era fantástico, con afirmaciones tan peregrinas como “El sistema de derechos de autor en Occidente es hasta la fecha la mejor forma conocida de garantizar el crecimiento y la innovación.” Si uno se va a la página web de la asociación con la que firmaba el comentario (aparentemente no le apetecía dar su nombre verdadero, será que está protegido por algún copyright) se ven, además, las típicas acusaciones sobre robos y demás

Bueno, pues esto no es verdad, es solo una pila de falacias de un grupo de presión que quiere limitar el crecimiento económico.

Empecemos por el principio: ¿es violar la propiedad intelectual robar como roba un pirata? No. Esto es muy obvio una vez que se piensa un poco. Los economistas solemos distinguir entre los bienes rivales y los bienes no rivales. La diferencia se fundamenta en si el uso del bien por un agente económico impide a otro agente usarlo al mismo tiempo: si la respuesta es que sí, es un bien rival, si la respuesta es no, no lo es. Pensemos en una camisa: si yo me pongo una camisa, a la misma vez usted, querido lector, no se la puede poner (al menos que queramos hacer una escena de película de los hermanos Marx). En comparación, si yo estoy utilizando el teorema fundamental del cálculo, no impido a nadie que también lo use. Los 7000 millones de seres humanos podemos estar empleándolo a la misma vez y no pasa nada. Por ello, cuando yo le quito una camisa a mi vecino, le impido que la pueda seguir empleando. Cuando yo le copio a mi vecino su libro de macroeconomía, no impido que él lo pueda seguir usando. Por tanto, el bien bajo propiedad intelectual no me lo estoy apropiando.

Lo que sí que puedo estar causando es un perjuicio económico. Si el dueño del libro es su autor y yo lo copio, él sigue siendo el propietario del libro pero, por ejemplo, no me lo puede vender. Este daño no es un robo, es, como su propio nombre indica, un posible ingreso que se ha perdido.

Me dirá usted, entonces, que en realidad no hay tanta diferencia: que un robo supone la pérdida de un bien y la copia de un libro supone un lucro cesante. Sí y no. Sí, porque han ambos casos el agente sufre una pérdida. No, porque en el segundo caso lo que realiza es una perdida de potenciales ingresos futuros que nuestro sistema jurídico respeta en muchos casos. La mejor prueba de ello es la limitación temporal en los derechos de propiedad: la camisa es mía y lo será siempre. Si tengo descendientes, se la podrán ir pasando el uno al otro hasta el final de los tiempos cuando se caiga a cachos. En cambio, el derecho de propiedad intelectual expirará en un momento u otro. Es decir: que el derecho ya reconoce de manera bastante clara que estamos hablando de cosas muy distintas.

Pero pongamos otro ejemplo para ir más allá. Imaginémonos que yo, en vez de copiar el libro de macroeconomía de mi vecino, escribo uno mejor y le robo el mercado. El daño se lo causo igual: le quito los ingresos futuros. Esto es perfectamente legal. Sin embargo, si yo creo una nueva camisa, no impido a mi vecino que siga disfrutando de su camisa original sin problema.

La única conclusión lógica a la que se puede llegar, por tanto, es que el copiar una obra intelectual es un acto que no limita el disfrute de la cosa por su propietario pero que causa un daño económico en una tercera persona y que el derecho ha decidido limitar en ciertos casos. Robo, no es robo de nada. Daño al autor: sí, si efectivamente se pierde el flujo de ingresos.

¿Por qué protege el derecho la propiedad intelectual? Porque es necesario dar incentivos ex ante a los creadores de obras intelectuales. Estas se caracterizan por generar, casi en su totalidad, solo costes fijos, mientras que los costes marginales son casi cero. Pensemos en una película: el coste de la misma es filmarla (coste fijo), el coste de vender un DVD más de la misma es casi trivial. Si estuviésemos en un sistema donde copiar DVDs fuera gratuito, el precio de los mismos convergería rápidamente a su coste marginal (cero) y por ello, en principio (las cosas en realidad son más sutiles, por eso digo en principio) el creador nunca podría recuperar sus costes fijos, con lo cual no habría creación intelectual. El remedio que tenemos en occidente es dar un “monopolio” temporal al creador de la obra (o el que tenga el derecho en ese momento) por el cual si alguien vende DVDs de la misma película, se le aparecerá la Guardia Civil a hacerle cambiar de opinión. El monopolista entonces impondrá un precio superior al coste marginal, lo que genera una distorsión ex post.

Es decir: que el otorgar derechos de propiedad intelectual es únicamente un sistema de incentivos y por tanto carece de ninguna valoración moral, ni positiva ni negativa. Nadie tiene “derecho” innato y natural a la propiedad intelectual (sí que creo que tiene derecho al reconocimiento de ser el autor, pero nada más). La propiedad intelectual es simplemente un mecanismo de la sociedad para solucionar un problema. Es como poner una cañería en la casa de uno: por algún sitio tiene que ir el agua.

Y de la misma manera que uno puede diseñar distintas cañerías, existen diversas maneras de suministrar los incentivos adecuados. En particular, tenemos que recordar que el monopolio al que nos referíamos genera una distorsión ex post para generar los incentivos ex ante. Por tanto es sensato pensar en la posibilidad de mecanismos alternativos.

El primero es el mecenazgo, público o privado. Buena parte de lo mejor de la innovación en la historia de occidente ha venido del mismo, incluido la inmensa mayoría de la ciencia básica y de la tecnología moderna. Este post está escrito gracias la arquitectura básica de internet, Unix, C++ y Latex, todos ellos productos de este mecenazgo. La financiación (pseudo) pública nos ha dado Unix; la búsqueda de beneficios, Windows Vista.

El segundo son los premios. A lo largo de la historia los gobiernos han otorgado premios a aquellas personas que generaban una nueva idea (por ejemplo, un reloj particularmente exacto para la navegación). Muchos economistas como Michael Kremer han propuesto recuperar esta tradición y que los gobiernos anuncien, por ejemplo, un premio a la primera compañía que encuentre una vacuna efectiva contra ciertas enfermedades tropicales.

El tercero es el facilitar mecanismos de cooperación múltiple. Wikipedia es el mejor ejemplo posible: en vez de gastarnos un dinero tonto en una enciclopedia privada, tenemos ahora una pública que es varios órdenes de magnitud mejor.

El cuarto son todos los mecanismos de innovación competitiva que han permitido, por ejemplo, el crecimiento de Walmart. Buena parte de los procesos de negocios no están protegidos y pueden ser copiados libremente y sin embargo las empresas continuamente crean nuevos procesos.

Finalmente, y manteniéndonos dentro del sistema actual, se pueden cortar muchos de los excesos que el mismo tiene. Que un libro siga estando protegido 70 años después de la muerte del autor me parece sencillamente absurdo. Cualquier flujo de ingresos futuros descontados tan lejos en el tiempo a un tipo de interés sensato (pongamos el 4% anual) es trivial. La presunción es, en consecuencia, que estamos protegiendo en exceso a la propiedad intelectual. Quien tenga opinión contraria debe de suministrar evidencia: la carga de la prueba recae en aquellos que quieren el monopolio, no en lo que los queremos eliminar.

Dado que existen alternativas, la necesidad de reconfigurar nuestro sistema de propiedad intelectual es más importante que nunca. En un mundo digital los límites a la creatividad y a la experimentación, son tan difusos que, coartarla como intenta hacer buena parte de la industria con cosas como SOPA es una profunda equivocación. Vivimos en un momento en el que deberíamos de pecar de poca protección, no de protección excesiva. Daron Acemoglu lo explica mucho mejor que yo:

Para que no los sepan Daron es uno de los líderes actuales de la profesión económica. No se me ocurre nadie en su generación que haya contribuido más en temas de crecimiento económico o de la innovación.

Pero los ejemplos de gente que se ha sentado a pensar en este tema y han llegado a la conclusión de que nuestro sistema actual no tiene ni pies ni cabeza serían interminables así que solo voy a citar uno cercano a este blog: Michele Boldrin, que junto con David Levine, han escrito un magnífico libro al respecto. Lo mejorcito de la profesión, por tanto, es profundamente escéptica sobre el sistema de protección actual.

Son los defensores del sistema actual los que están en minoría en el mundo académico. Se aferran a una concepción anticuada de la innovación y lo que es peor, ni saben historia económica ni entienden los problemas de incentivos existentes. Y encima aderezan esa ignorancia con “moralina” de serie americana barata: “que si esto es robar”, “que si es piratería”, blah, blah. Zarandajas.

Así que querido lector: si usted es de los que les molesta el sistema actual y quiere luchar para cambiarlo, por favor adelante. Callemos con nuestros argumentos a una industria que quiere destruir nuestro futuro de innovación y crecimiento.

Pd. Y prediquemos con el ejemplo: copie este post masivamente, cuanto más mejor.

A la cola en comercio electrónico

Comercio ElectronicoEs interesante el análisis de las causas del menor uso del comercio electrónico en España, estoy de acuerdo en que las distribuidoras están repitiendo el error de editores y prensa, no quiero potenciar el mercado online porque canibalizo mi propio mercado, no tengo tan claro que el problema sea la última milla.

Esta presentación actualiza los datos a 2011, que son notablemente más bajos que en otros países.

En ocasiones se achaca esta reducción del uso de compra por internet al menor desarrollo en España de las nuevas tecnologías, no estoy de acuerdo en eso, porque en otros usos como twitter, facebook o móviles tenemos una tasa de uso muy elevada. Descartemos pues el creernos menos que los demás.

No creo que el problema sea la cadena logística, aunque si la dependencia de las redes logísticas más potentes de empresas con presencia “real” que no ven claro el salto a internet para proteger sus mercados. Pero mi impresión es que estamos dejando algunos factores de lado.

1) En España salir de compras “es divertido”, tenemos un tiempo espléndido para ello ocho o diez meses al año, no me sorprende que en Reino Unido la tasa de compras sea del 66%, yo he pensado quedarme en casa estando en el Reino Unido incluso de turismo. En España salir de compras es un acto social, te vas en pareja o con amigos/as, paseas, tomas algo. Eso es una reducción evidente, no tenemos “necesidad” porque ir de compras es una opción.

2) Comprar alimentos perecederos en España con envío logísitico es complicado, si te envían dos kilos de naranjas, tomates y pimientos por correo en Noruega puedes dejarlos ocho horas en el almacén para recogerlos y confiar en la conservación en el transporte porque en un camión sencillo se conservan bien. En España durante seis meses al año, el transporte debe ser refrigerado y la entrega inmediata. Lo demuestra que si hay mercado de congelados pero no de fresco por internet.

3) Hay una brutal red de tiendas de proximidad, podemos decir que es una red de distribución ineficiente, pero en mi barrio hay donde comprar siete días por semana más de 14 horas al día entre todos los horarios y no tengo tiendas 24h. En Noruega o en un barrio de Londres a las 7pm en verano está todo cerrado (entre otras cosas porque no hay ni dios por la calle, ver punto 1).

4) Legislación incompleta. Las estafas son habituales, tanto en compra como para los vendedores (un cliente mío quebró por una estafa continuada de pagos con VISA falsos). Pero la sensación de indefensión es absoluta. No se si en otros países es igual, a mi desde luego me retiene.

No pretendo decir que el comercio electrónico en España no vaya a tener éxito, pero desde luego creo que estos factores (sobre todo del 1 al 3) son una razonable explicación. Y no creo que la entrega sea el problema, no tengo la sensación de que Amazon o ebay entreguen mejor en Reino Unido que en España.

Twitter vale 8000 millones, todos estamos locos

En una nueva ronda de financiación Twitter ha conseguido nada menos que 800 millones de dolares por el 10% de la compañía.

Estoy de acuerdo con El Blog Salmon, esto ya ha alcanzado el grado de burbuja o de simple especulación esperando una compra multimillonaria por parte de alguien con dinero o de alguien desesperado.

Twitter tiene un uso brutal, para mi es una herramienta muy útil y que ha sabido alcanzar un uso que es muy complicado de arrebatarle, porque puedes pasarte de Facebook a Google+ sin problemas, pero cambiar de una red de mensajes instantaneos a otra es más complicado. Aún así, ni sabe como hacer dinero ni lo tiene fácil porque la mayor parte de la gente usa aplicaciones externas, meter anuncios en el TimeLine es un suicidio, desde una blackberry solo ves tres o cuatro mensajes, si uno es de anuncios cierras la aplicación.

Que twitter sea una herramienta importante y una empresa interesante no quiere decir que se la pueda valorar en estos volumenes disparatados.

Una alternativa a la neutralidad pura de la red.

Estos días de nuevo estamos en un proceso de ajuste legislativo sobre la neutralidad de la red.

En mi opinión sigue siendo sorprendente la diferenciación entre internet móvil (donde la neutralidad no existe, empezando porque la voz tiene prioridad sobre el tráfico de datos en las redes 3G y GSM, acabando por el control de tráfico sobre las aplicaciones de mensajería) y red de internet fija. Mientras el debate parece muy encendido en defensa de la neutralidad pocos dicen con claridad que las operadoras ni son neutrales ni permiten cualquier tráfico (como prueba, Skype solo funciona por conexiones Wifi en mi teléfono, no he visto manifestaciones en la puerta de los operadores móviles).

Desde luego no estoy a favor de permitir la manipulación de Internet por los operadores (en un mundo de competencia perfecta esto podría ser defendible, sería la competencia y el consumidor quien dictase las reglas pero las telecomunicaciones son mercados regulados por su tendencia al monopolio). Pero tampoco estoy a favor de cerrar la puerta a un análisis cuidadoso de los posibles beneficios.

Es cierto que la neutralidad es el “adn” de Internet, precisamente la no discriminación y el comportamiento “automático” intermedio es la garantía del sistema, pero también es cierto que las necesidades y la tecnología ha evolucionado de un modo demasiado relevante para ignorarlo.

Hacia el tiempo real y la calidad de servicio

Los protocolos TCP/IP no nacieron para gestión en tiempo real, en realidad en el mundo de comunicaciones “fiables” con calidad de servicio las redes como Token Ring de IBM tenían mucho más mercado, el triunfo de TCP/Ip fue (como casi siempre en ordenadores) el precio, era mucho más barata con diferencia. Pero la tendencia actual es empujar los usos en tiempo real (sistemas de navegación, comunicaciones, video, películas incluso).

Los problemas que causa este uso “bastardo” de la tecnología se solucionan con fuerza bruta, si quieres que las comunicaciones funcionen y den garantías necesitas dimensionar para el pico de necesidades. Yo quiero garantía de servicio en sistemas de navegación, video conferencia, etc.

Además las redes con control de tráfico ya existen y existirán (redes privadas), se está pretendiendo que no existen y limitando el servicio al consumidor.

La inteligencia en las comunicaciones

Hace muchos años los sistemas capaces de discriminar tráfico eran caros y poco eficientes. Hoy en día sería incluso viable proporcionar calidad de servicio en sistemas domésticos (que el tráfico de streaming por Wifi sea prioritario a la descarga inoportuna de un service pack de Windows por ejemplo). ¿Porqué debemos renunciar a las ventajas adicionales de esta tecnología salvo en redes privadas?, ¿simplemente por desconfianza hacia nuestro proveedor?

La red ya no es neutra

Servicios como Akamai cambian rotundamente la sensación del usuario, es falso que hoy cualquiera pueda competir desde Corea con un proveedor local, hay tecnologías que permiten ser más eficaz entregando el tráfico al usuario a las que solo tienen acceso mediante pago aquellos proveedores con más capacidad económica.

El deber de los políticos es evitar abusos de poder en mercados regulados, es decir, impedir que Telefónica discrimine Facebook en redes móviles para beneficiar a Tuenti o a Microsoft. Pero es (o debería ser, puede que la desconfianza sea sobre los políticos y su inmenso desconocimiento de la tecnología) perfectamente posible exigir la publicación de los protocolos de priorización de tráfico y determinar desde una comisión en que condiciones y para que fines se autoriza el control de tráfico.

Sobre las consecuencias en el consumidor, podemos temer que si Telefónica (pongo siempre este ejemplo por su posición dominante en España simplemente) pudiera vender un contrato sin neutralidad de red un euro más barato la gente aceptase de modo irreflexivo esta condición por esa escasa diferencia económica, pero ¿hay que defender al consumidor de su propia responsabilidad? ¿prohibimos contratar una cuenta corriente más cara a cambio de una olla exprés? Es evidente que no.

¿Es la legislación una garantía o un padre protector?

Sé que se alega que con la neutralidad corremos el riesgo de perder la libertad de expresión, la libre competencia, la elección del consumidor y muchas otras cosas, pero me parece que estamos prohibiendo una copa de vino en las comidas a la humanidad para erradicar el alcoholismo, es efectivo pero exagerado.

Tal vez nuestros políticos, nuestras empresas y nuestros consumidores no estén capacitados para un arreglo mejor.

Personalmente considero que se debería permitir a las operadoras analizar que mejoras pueden aportar al servicio al cliente con sistemas de optimización de tráfico, poniendo algunas salvaguardas que eviten riesgos y una comisión de control de competencia capacitada para intervenir. Las siguientes salvaguardas podrían ser suficientes:

  • Obligar a que el contrato con servicio de calidad de servicio (no neutral) sea siempre más caro que el contrato con tráfico neutral, de modo que solo lo contrate el usuario que aprecie las ventajas, de ese modo las operadoras solo lo usarán como mejora del servicio y no para obtener ventajas. Impedimos la captación de usuarios por desconocimiento.
  • Exigir un registro del tráfico prioritario y justificación de cara al usuario, impidiendo que se corresponda con contratos comerciales exclusivos, y prohibir la discriminación de otros competidores (Tuenti vs Facebook). Cualquier competidor deberá poder “engancharse” a las condiciones de los demás proveedores de contenidos y el precio del “tráfico prioritario” deberá ser proporcional al coste adicional. Además podemos permitir que sea el usuario quien decida el tráfico que quiere priorizar.
  • Reservar parte (más de un 70% por ejemplo) del tráfico disponible a la gestión neutral de la red para impedir la aparición de competidores emergentes.
  • Considerar que solo se permita la gestión de tráfico en el nodo final (conexión del usuario) y no en las redes intermedias que podrían seguir siendo neutrales.

Es posible que con estas reglas no sea suficiente, pero para eso pagamos comisiones de control de competencia. Para que las hagan ellos.

Otro jugador en redes sociales: Google +

Google Plus LogoGoogle+ es como poco el cuarto intento de Google en redes sociales tras Orkut (que tuvo un éxito razonable en Brasil), Wave (que fue un tremendo “Bluf”) y Buzz (que no sabemos que pretendía).

Esta vez Google no se ha complicado la vida, vean.

¿Les suena? Abran Facebook y veran las similitudes… 😀

Es interesante el análisis de Erza Klein en el Washintong Post sobre el tema. Su punto de vista es que Google+ tiene opciones de desbancar a Facebook por varios motivos:

  1. Una mejor gestión de grupos (circles) que permiten elegir con quien compartes cada comentario, foto, etc. Tal como dice Enrique Dans parece que han aprendido de los errores de Buzz. Los circles parecen cómodos de usar y permiten a la vez tener “agregados” a tu jefe, tus amigos y tu suegra. En todo caso, sigue siendo poco recomendable… 🙂
  2. Facebook tiene más complicado modificar su gestión de permisos, que es excesivamente manual. Google+ empieza de cero y eso le da una ventaja al no arrastrar un sistema y una base de datos de millones de usuarios.
  3. Pero lo mejor es la idea de que en Google+ el usuario puede empezar de nuevo a construir su red. Ya hemos aprendido de los errores (ese jefe agregado o esa ex-novia) y si bien podríamos “limpiar” Facebook hacerlo es muy agresivo, a la gente le molesta ser “desamigada”. Mientras en Google+ empezamos de cero de nuevo.

Desde luego tiene un problema, construir la red de nuevo es pesado. Pero aunque a la gente le incomode si tus amigos comienzan a agregarte por invitación (con las amables sugerencias de Google que para eso lee todos tus correos) al final aceptarás, de momento al minuto de incorporarme a Google+ ya tenía instalada la aplicación para Android, eso es eficacia desde luego.La aplicación sube directamente cualquier foto que hagas, lo que facilita mucho agregar contenido.

Veremos que consigue Google con esto, la integración con el correo y el chat de Gtalk le abre un crecimiento rápido de usuarios. Además muchos usuarios de Facebook (yo, por ejemplo) ni usan la aplicación porque les parece un spam martilleante de empresas, aplicaciones y tonterías varias. Sin embargo solo por el uso del correo varios amigos que ni usan twitter ni Facebook si leen a través de Buzz los contenidos que comparto, de modo que eso prueba que Google sabe obtener usuarios por ese camino.

Eso si, de momento Google+ no tiene Farmville… y es que quien domina los juegos domina el mundo.

El Cloud Computing nace herido de muerte

Ya comenté que el pasado fin de semana estuvimos conversando sobre cloud computing en la terraza de un bar (la tecnología posee nuestras vidas). La conversación nació sobre una duda de una amiga abogada sobre las implicaciones legales del Cloud, bien, no pudo ser más oportuno porque este otro artículo le va a encantar.

Microsoft admite que la legislación americana, concretamente la “Patriot Act” permite al gobierno de EEUU acceder a todos los datos almacenados en territorio americano, sabiendo además como las gasta el gobierno de EEUU cuando quiere posiblemente simplemente con que los datos estén bajo control de una empresa americana aunque residan en otro país tengan capacidad para reclamarlos, ya vimos que VISA y MASTERCARD en el caso de Wikileaks prefirieron curarse en salud.

Si el gobierno americano solicita a una empresa acceso a los datos de una empresa española en base a la “Patriot Act”, ¿creen que Google, Amazon o Microsoft resistirán bravamente si los servidores están en Irlanda por ejemplo o los entregaran para quitarse de problemas? La respuesta es obvia, se cubrirán ante las demandas de sus clientes pero entregarán los datos.

No es una situación “probable”, dudo que el gobierno de EEUU solicite acceso a mis datos o los de mi empresa en base a esa ley (aunque encontrar excusas es posible buscando entre tus clientes sabe dios que puede aparecer), tampoco creo que sea preocupante, no quiero que un funcionario de EEUU fisgue entre mis correos, pero si lo hace no me va a pasar nada del otro mundo. No tengo una vida oculta tan interesante.

Pero evidentemente esto es un problema mortal para el “Cloud”, si una empresa no puede garantizar a sus clientes, accionistas o empleados la seguridad de la información cuando utiliza servicios “Cloud” las resistencias internas a usarlo serán elevadas, habiendo opciones que no tienen ese riesgo, ¿justifican los beneficios en costes o servicio asumirlo? No, la verdad es que no.

Evidentemente la legislación siempre está ahí, pero esta situación crea inseguridad jurídica, ya no estas controlado por la legislación de tu país, también por la de EEUU si usas el Cloud de Microsoft, por la de Canadá si usas Blackberry, o por la de cualquier país intermedio por el que transiten o se almacenen aunque sea temporalmente los datos. Creo que algunos países árabes lograron acceso a los datos de Blackberry de los usuarios locales, eso ya era grave, pero al menos tenías que ir allí físicamente, ahora basta conque el sistema Cloud de tu proveedor utilice un servidor en Corea por temas de rendimiento para que el gobierno Coreano tenga acceso a tus datos, inasumible.

Puede que Internet como terreno libre de legislación sea un problema o deba ser controlada, pero al mismo tiempo puede que esto mate algunas ideas.